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La esposa del comerciante de Chajarí rompió el silencio y aclaró las circunstancias de su muerte

mayo 31, 2026

A una semana de que este medio diera a conocer los primeros datos sobre la muerte de Ángel Gabriel Cantero de 48 años, un comerciante local cuyo fallecimiento generó un manto de hermetismo,  suspicacias y un sinfín de comentarios en la comunidad tras ser sepultado sin velatorio previo, su expareja decidió romper el silencio. Laura Rubio dialogó con 7Paginas para disipar las dudas que circulaban en torno a la situación patrimonial del fallecido, las condiciones de su deceso y el complejo entorno que lo rodeaba en sus últimos días.

«Vine a Chajarí a aclarar la situación porque soy una persona de trabajo y no quiero que se sigan diciendo cosas raras que no son», apuntó Rubio, quien se encontraba residiendo en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, al momento de recibir la noticia de lo que había ocurrido en la ciudad de Amigos.

Las causas del fallecimiento y el hallazgo del cuerpo

De acuerdo con el testimonio de Rubio, el deceso de Cantero se produjo por causas naturales tipificadas formalmente por los médicos forenses como muerte súbita. Los exámenes preliminares descartaron cualquier tipo de signo de violencia o criminalidad en el cuerpo.

Respecto a los momentos previos al desenlace, la mujer brindó detalles basados en las declaraciones testimoniales que son parte de la investigación judicial:

“Lamentablemente, cuando yo me retiro del domicilio, él tenía un vicio de alcohol y ya venía arrastrando de años el consumo de cocaína. En el momento en que fallece, él estaba con una mujer teniendo relaciones. Según testificó ella, él estaba drogado y, como no lograba tener erección, consumió un comprimido de Viagra, desconociendo o ignorando que era una persona diabética insulinodependiente. Esa combinación provocó el deceso por un ataque al corazón”.

El hecho ocurrió en horas de la noche del pasado 21 de mayo. Rubio relató que fue alertada a la distancia por un allegado común y confirmada por un oficial de policía a través del propio teléfono del comerciante. «Al ser constatada como una muerte natural, la justicia determinó dejar el cuerpo en el domicilio. Yo viajé de inmediato con mis padres y llegué a la mañana siguiente, encontrando el cuerpo en la vivienda bajo el cuidado temporal de un amigo al que Ángel había llamado para que lo acompañara porque se encontraba solo», precisó.

Respuestas ante las controversias por el sepelio y los bienes

Uno de los puntos que más cuestionamientos levantó a nivel local fue el rápido entierro en tierra de Cantero, lo que generó rumores sobre un supuesto abandono o una situación de indigencia oculta. Rubio fue categórica al explicar los motivos de su decisión:

«Me dirigí a la empresa fúnebre y el encargado me preguntó si lo iba a velar. Tomé la decisión de que no, porque nosotros dos estábamos solos en Chajarí, no tenemos más familia acá. Además, tras nuestra separación, él dejó de trabajar y los fondos eran inexistentes. Al revisar sus pertenencias, solo encontré 200 pesos en su billetera», reveló. Ante la consulta sobre un posible saqueo de dinero tras el fallecimiento, indicó que prefiere no emitir falsas acusaciones, ya que desconocía los movimientos de la casa tras su partida, aunque confirmó que el comerciante ya no se encontraba ejerciendo actividad comercial alguna.

Asimismo, desmitificó las versiones que catalogaban a Cantero como un empresario de alto poder adquisitivo dueño de una mansión y vehículos suntuosos:

Inmuebles: «La casa es una propiedad común, de dimensiones normales, con una parte en construcción nueva de cuatro años. Está a nombre de los dos. Si tiene muros altos y medidas de seguridad es porque siempre tuvimos perros ovejeros y viajábamos de manera constante por cuestiones laborales».

Vehículos: «Se habló de autos de alta gama. El Mercedes-Benz que usábamos es mío, pero modelo 2010; no es un auto de lujo. El resto del patrimonio se limitaba a un Peugeot 208 y una camioneta Amarok modelo 2016 que compartimos en la titularidad».

Un contexto de violencia de género y vulnerabilidad

Hacia el tramo final, Laura Rubio expuso las graves razones que motivaron su intempestiva salida de la ciudad de Chajarí semanas atrás, confirmando que era víctima de violencia de género:

“Él era una persona sumamente violenta cuando se encontraba bajo los efectos del alcohol. Una noche, mientras cenábamos de manera aparentemente normal, me amenazó de muerte diciéndome que me iba a ‘abrir como un sapo’. Al día siguiente, por puro miedo a que cumpliera su promesa, agarré mi auto, mi ropa y me fui”, confesó.

Finalmente, la mujer señaló que tras presentarse ante las autoridades de la Fiscalía local pudo conocer detalles del profundo deterioro que Cantero experimentó en el último tiempo, vinculándose con el consumo de sustancias y personas del ambiente del narcomenudeo. «Lamentablemente, andaba en cosas raras tras mi partida. Yo siempre se lo advertí en vida: vas a terminar mal, porque padecía una enfermedad crónica y el estilo de vida que eligió no lo iba a ayudar», concluyó.

Redacción 7Paginas