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María Eugenia Baudino: Viajando en bicicleta con Machino y Ofelia, pasó por Villaguay

marzo 2, 2020

Una joven y sus dos perros. Una bicicleta, un carro, 145 kilos de carga y el deseo de una vida diferente.
¿Qué es lo que impulsa a despojarse de todo lo que se posee y solo quedarse con lo imprescindible para una vida nómada a pedales?
Se trata de María Eugenia Baudino, quien el 11 de Noviembre del 2019 comenzó un viaje de vida, una vida de viaje. En una bici con un carro donde van sus dos perros, Ofelia y Manchino, con quienes llegó a Concepción del Uruguay, donde estará unos días para continuar su viaje.
Eugenio cuente que “Con 29 años decidí dejar atrás una vida establecida. Habiendo estudiado psicología y trabajado con personas con discapacidad por más de diez años. Padeciendo una enfermedad crónica, obesidad mórbida, llegando a pesar más de 150 kilos.
Cansada de sentir que era vivir una vida vacía, me hice cargo de mi enfermedad, la abrace y me decidí a sanar. Busqué ayuda, cambié mi forma de alimentarme y empecé a hacer más actividad física. Bajé alrededor de 80 kilos.
Inspirada por un amigo de la infancia, hace un año hice mi primer viaje en mi bicicleta con un par de alforjas por las sierras de Córdoba. Fueron 15 días de vivir a pedales y acampe; de cocinar al aire libre con un par de leñas y bañarme en ríos. De llegar a hermosos lugares después de pedalear por varios kilómetros gracias al esfuerzo de mi cuerpo; de ese cuerpo con el que antes estaba enemistada, que por tantos años me estuvo limitando. Al regresar de ese viaje, y ver que podía vivir de esa forma, decidí que ese sería mi estilo de vida.

Desarmé mi casa, me deshice de todo lo que tenía, un poco de cosas las vendí y otro poco lo regalé. Equipé mi bicicleta con lo básico e imprescindible para vivir.
Un par de alforjas, carpa, bolsa de dormir, un anafe y algo de alimentos. Aprendí a hacer artesanías en macramé y tatuajes handpoked para sustentar el viaje”.
¿Quiénes son Ofelia y Manchino?
Así continuó su relato: “Hace cuatro años atrás, “La Negrita” era una perrita que se paseaba por el barrio y yo le daba de comer. Tuvo siete cachorritos hermosos. A los diez días de parir, apareció muerta envenenada. Esos perritos aun no habían abierto los ojos. Los lleve a mi casa para cuidarlos, les daba la mamadera cada tres horas y seguía todas las indicaciones del veterinario que sostenía que no iban a sobrevivir sin su mamá, eran demasiado pequeños. De los siete hermanitos, solo sobrevivieron dos, que abrieron sus ojos y me conocieron a mí como madre. Y yo al verlos entendí que ellos eran lo más parecido a un hijo que yo tendría.
Fue entonces que con Ofelia y Manchino nos adoptamos. No son mis mascotas ni yo soy su dueña. Somos una familia, una manada.
Cuando decidí vivir viajando en bicicleta, y le puse una fecha a mi sueño, todo se fue dando. Necesitaba un carro en el que ellos pudieran viajar cómodos. Había visto un par de modelos por internet pero no estaba dentro de mis posibilidades económicas y eso complicaba un poco las cosas.
Como aun me quedaban un par de cosas para vender pero la fecha de salida se aproximaba, decidí sortear esas cosas, darle difusión y tratar de vender la mayor cantidad de números para poder comprar el carro.
Desde la radio y la Tv local me hicieron entrevistas para contar lo que era esta loca idea de hacer un sorteo para juntar fondos y obtener un carro para viajar en bicicleta con dos perros. Muchísima gente se contacto para colaborar, y entre ellos apareció Abe, que se dispuso a no solo diseñar y hacer el carro, sino que también nos lo regaló.
Fue así como el 11/11/19 empezó esta aventura de vivir de viaje. Anduvimos primero rodando por las sierras cordobesas y luego de las fiestas tomamos rumbo hacia nuestro primer objetivo del viaje que es llegar a Uruguay. El plan es bajar hasta la costa e ir subiendo para Brasil, e ir recorriendo América según como se vaya abriendo el camino.
Desde que me decidí a hacer lo que me gusta que es viajar, descubrí que no hay imposibles, que es cuestión de reinventarse.
Antes mi cuerpo me limitaba al punto de tener hasta dificultades para respirar, hoy es el motor de mi sueño, el que me lleva a recorrer grandes distancias por medio del esfuerzo físico de pedalear con más de 145 kilos a cuestas.
Viajo con mis perros, porque son mi familia. Muchos son los que me dicen que el viaje sin ellos sería más liviano. Yo sé que viajando solo se llega más rápido, pero viajando acompañado se llega más lejos. El abandono no es una opción. Y yo quiero llegar lejos, y que mejor si es en compañía fiel y leal de mis perros!
Llevo recorridos más de 1500 kilómetros, llevando el mensaje de que se puede vivir de los sueños, que venimos a pasarlo bien, que es posible hacerse de nuevo, reinventarse, volver a parirse, alinearnos a nuestra esencia, descubrir lo que nos hace bien y darnos el lugar para amarnos; sembrando libertad y la idea de que no hay imposibles.
Mi anhelo es poder llegar con mi viaje y mi mensaje a la mayor cantidad posible de personas, para inspirar, para dar ánimo e impulso, de que la vida está detrás de los miedos.
La vida nómade en bicicleta con dos perros es algo poco visto y eso hace que muchos se sientan atraídos y con curiosidad por nuestra forma de vivir. A través de redes son muchos los seguidores que me escriben desde consultas sobre como alimento a los perritos, mensajes de admiración por la osadía de semejante aventura, y hasta invitaciones brindando hospedaje y ayuda económica. Las redes nos aportan muchísima llegada a las personas, con lo cual es una de las herramientas con las que cuento para sustentar el viaje; ofreciendo canje de productos, hospedaje y dinero por publicidad a través de Facebook e Instagram.
Es de suma importancia el apoyo de las marcas y de gran aporte para continuar con el sueño de vivir de viaje y el propósito de transmitir que se puede, que no hay imposibles!”

María Eugenia Baudino
(03571)15327452
Facebook: Eugenia EnCleta
Instagram: @eugenia_encleta