
En el trayecto entre la vivienda y ese galpón, se encontró el celular del ingeniero y un encendedor. Asimismo, había una encomienda que tenía la dirección y el nombre de Viollaz, que podría haber resultado la excusa para llegar hasta el lugar. Sin embargo, quienes lo conocieron aseguran que se trataba de una persona instruida, actualizada y astuta, en total estado de lucidez, que no resultaba del todo sencillo ganarse su confianza.
¿Cámaras de seguridad? Trascendió que la propiedad contaba con una instalada, pero que desde tiempo antes de este episodio ya no funcionaba. Esa zona sub urbana tampoco contaría con cámaras, ni de vecinos ni de la propia municipalidad. Sí a unas pocas cuadras del domicilio, hacia la zona céntrica de la ciudad jardín, por lo que se presume que al huir en una de sus camionetas -fue hallada abandonada por un móvil de la Brigada de Abigeato, en inmediaciones al kilómetro 3,5 de la ruta nacional 130, al costado de un cerco perimetral- los ladrones lo hicieron alejándose de Villa Elisa y tomando algún camino vecinal o rural alternativo, con que el domicilio cuenta en sus cercanía












