
La ciudad de Sauce de Luna, a 190 kilómetros de Paraná, en el departamento Federal, quedó envuelta en un escándalo institucional luego de aquella caótica sesión del Concejo Deliberante del miércoles 6 de este mes. Ese día, un sector de la oposición -la UCR, el vecinalismo y un edil del PJ disidente, Alexander Tomez- impulsaron un proyecto para remover al secretario del Concejo, Horacio Medina.
La presidenta del Concejo, Soledad Zurdo, no estuvo de acuerdo, levantó la sesión y se retiró del recinto. Quedaron 4 de los 7 concejales que componen el cuerpo y decidieron reanudar la sesión, con la presidencia del vicepresidente primero, Alexander Tomez, enfrentado con la administración del intendente Alcides Alderete (PJ). Votaron remover al secretario Medina y ubicar en su lugar a Agostina García Arévalo.
Ahora, se da una situación peculiar: el Concejo Deliberante de Sauce de Luna tiene dos secretarios, y una peculiar situación que ha escalado con un conflicto que llegó a la Justicia, con denuncias cruzadas.
“Hay pilas de trascendidos. Yo voy a contar mi visión, mi postura”; anticipa el intendente Alderete en una entrevista con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7. “Hubo una sesión que fue levantada por decisión de la viceintendenta por los disturbios ocasionados. Luego, se hace de forma figurativa la asunción del vicepresidente primero, y nombran a otro secretario, sin el aval del secretario actual, con su firma, ni estando en acta. Ante esto, tanto la viceintendenta como el actual secretario del Concejo hacen la denuncia porque se ocasionaron disturbios. Entonces, se aconseja que hasta que no estén dadas las condiciones y la garantía, que el Concejo permanezca cerrado. Lo que hicimos desde el Ejecutivo fue disponer la colocación en un sistema de cámaras, y el Concejo volvió a estar abierto. Se cerró el Concejo ese único día, cuando los operarios trabajaron en la colocación de las cámaras. Nada más”, señala Alderete.















