
9 de julio en Villaguay
Palabras alusivas de la Presidente municipal, María Claudia Monjo, en el acto oficial por el 9 de julio, a 203 años de la declaración de la nuestra Independencia.
«Queridos vecinos, autoridades provinciales, municipales, religiosas, legisladores, concejales, fuerzas armadas, de seguridad, entidades intermedias, buenos días.
Hoy nos encontramos celebrando un nuevo aniversario de la Declaración de nuestra Independencia, fecha que nos llena de orgullo y nos hace reafirmar el sentido de pertenencia a nuestra Patria.
A menudo, cuando nos referimos a los acontecimientos históricos, éstos suelen parecernos lejanos y distantes, sin embargo, al recordar las circunstancias que rodearon los sucesos de 1816, tal vez podamos encontrar puntos en común con nuestra realidad actual.
Recordemos que, en 1816, nuestro país no pasaba por un buen momento ni en lo económico, ni en lo político. Por otra parte, existía la amenaza permanente de una mayor ocupación de tropas españolas que luchaban por mantener su poder. Güemes apenas lograba controlar los ejércitos hispanos que avanzaban en el norte del país.
Además, existían conflictos internos ya que no se llegaba a un consenso respecto al sistema político que se debía implementar. Sin embargo, pese a los desacuerdos e inconvenientes, los congresistas reunidos en la casa de Francisca Barzán de Laguna, actualmente la casa de Tucumán, la mañana del día martes 9 de julio de 1816, cuando Juan José Paso, luego de leer la proposición dentro de un clima de gran expectativa, preguntó a los diputados si deseaban que las provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de los Reyes de España y su metrópoli, los congresistas, más allá de los desacuerdos, respondieron afirmativamente con una aclamación cerrada y luego, individualmente, ratificaron la afirmación.
Este consenso unánime respecto a la declaración de la independencia nos hace reflexionar sobre la valentía que tuvieron los protagonistas de nuestra historia para hacer frente a sus diferencias personales y a las dificultades que se les presentaban.
Destacar y recordar aquellos actos heroicos que nos forjaron como nación independiente y mantener vivo su recuerdo y sus historias es una responsabilidad muy importante que no debemos abandonar. Porque gracias a nuestro pasado estamos hoy en un presente de nación soberana e independiente que tampoco debemos descuidar, el pasado es dónde reflejarnos para construir un mejor futuro. Su ejemplo debe inspirarnos a todos para encauzarnos en una senda de progreso, de país hermanado buscando el bien común.
Han transcurrido más de 200 años desde que sucedieron estos acontecimientos y todavía escuchamos decir que somos una nación joven que intenta construirse a sí misma.
Lejos estamos de haber alcanzado la madurez necesaria para que todos los habitantes de nuestro país puedan vivir con dignidad y de alcanzar el modelo de nación que anhelamos. Seamos conscientes de que cada uno de nosotros somos responsables y protagonistas del presente y futuro del país. La historia la hacemos todos.
Estamos a tiempo de revisar nuestras actitudes cotidianas y ser verdaderamente libres. Imitando la valentía de aquellos que decidieron cortar lazos con España y con cualquier otra dominación extranjera. Para ser responsables de una historia independiente, podríamos asumir verdaderamente nuestro propio destino y construir un país más solidario, más honesto, más responsable y justo. La Patria es algo más que un concepto abstracto, es algo que creamos día a día.
Y para lograrlo el trabajo tiene que ser en conjunto, un trabajo de todos los que amamos esta tierra. Y lo haremos si somos emprendedores, generadores de desarrollo, educando a nuestros hijos en valores para que sean dignos ciudadanos, invirtiendo en nuestras ciudades con el objetivo claro de mejorar.
Nuestros próceres, imaginaron y soñaron que esta tierra sería un mejor lugar para vivir y comenzaron a construir la Argentina. Por lo tanto, no caben dudas que debemos establecer como prioridad la unión de todos los argentinos, resaltando nuestros puntos en común, pero sabiendo que la unidad también está en la diversidad y que no hay nadie mejor que nosotros mismos para cambiar la difícil realidad que hoy vive nuestro país.
Y por último, reflexionemos entre todos, a 203 años de aquella gesta patriótica, si nuestros próceres pelearon y pudieron contra los ejércitos más poderosos y no contaban con mayores recursos, sino con una gran valentía y con un coraje inquebrantable y no descansaron hasta lograr la libertad como nación. Nosotros debemos construir una nueva independencia de los enemigos actuales, que son la pobreza, el olvido, la corrupción, la inseguridad, el retroceso en la salud, en la falta de educación, de oportunidades, de trabajo y de progreso.
¡Muchas gracias y feliz día de la patria!»












