
No tenia ni 50 años años, en noviembre cumplías 47, y como era sus costumbres de fin de semana viajaba a Villa Gobernador Macia a visitar su querida madre, ya que su padre había desaparecido hace ya algún tiempo.
Era uno de esos tantos sábados que concurrió a su ciudad natal, cuando lo sorprende la muerte de forma intempestiva, a priori creemos fue un infarto, lo cierto que nuestro querido amigo y excelente persona Martín, ya no está entre nosotros, lo que dejó un gran sector de nuestra ciudad mas la de Macia de luto, y por supuesto todos los que de alguna u otra manera realizamos este trabajo de comunicar, cosa que el realizaba muy bién y con las palabras justas, era un periodista de raza, su padre lo había sido en Maciá y el había mamado toda esa experiencia, volcandola en el Diario «El Pueblo» de nuestra ciudad, fue prensa del ministerio de Turismo, y actualmente trabajaba para la Municipalidad de Villaguay
Dueño de una extensa trayectoria en diversos medios, muy mesurado en sus dichos, de una fuerte conviccion ideologica, pero lo sintetizo diciendo que era un «buen tipo»
Todos los que lo conocimos, estamos sufriendo esta muerte, este sñabado es de los más tristes de nuestra vida, sentimos una enorme pena por tu familia y seres más queridos, mi teléfono no deja de sonar, son tus amigos que no lo pueden creer cuando confirmo lo ocurrido.
Porque hoy, nos asaltan los misterios más profundos de la historia de los hombres. ¿Por qué tú? ¿Porque de repente? ¿Porqué en tu querido Macia? ¿Por qué de esta manera tan en silencio, tan sin ninguna queja?
Todos los que te conocíamos sabemos de tu enorme amor. Amor por tu familia, amor por los compañeros de trabajo a los que siempre tratabas de animar y ayudar en los momentos de dificultad, para que se sintieran parte del mejor equipo del mundo, un equipo formado por las mejores personas.
Aún recuerdo cuando me dijiste que tu sueño era correr una carrera de karting, y no lo podías creer cuando te dije que te había conseguido uno para que te saques el gusto, recuerdo como si fuera hoy, eras un niño con juguete nuevo, y corriste en Villa Clara, fuiste feliz Martín.-
No se me ocurre otra cosa que recordar la canción de Alberto Cortez, cuando un amigo se va, algo se muere en el alma, también se nos muere algo en nuestro cuerpo.
Una vez más se nos confirma que los humanos, no sabemos nada del misterio de la vida, del porqué Dios no evita que personas en plenitud, nos dejen en este valle de lágrimas, por qué suceden las injusticias como la de perder a un gran amigo que nos ha querido con todo su ser, por qué tan de repente y sin aviso se truncan las ilusiones del futuro.
Martín tengo muchas fotos tuyas, pero te voy a recordar como me imagino te gustaría lo haga, cantando en esas fiestas que compartíamos el «Dia del Periodista»..
Martin, no te estoy despidiendo, solo te adelantaste, esto es un hasta pronto… lamento no haberte dicho lo mucho que te queriamos….












