
Ailín Barreto Beltrame habla del accidente en que atropellaron a ella, a su prima y a otras dos personas
“DEBEMOS TENER FE DE QUE LOURDES VA A PODER SALVAR SU PIERNA”
El 23 de enero se cumple un mes del accidente donde un automovilista totalmente alcoholizado y a toda velocidad atropelló a cuatro personas en avenida Leopoldo Herrera. Un agente de tránsito, un policía y dos jóvenes ( Lourdes de 20 y Ailín de 25 años) sufrieron graves lesiones, una de ellas aún corre el riesgo de perder su pierna.
En entrevista con EL PUEBLO Ailín Barreto Beltrame contó que continúa recuperándose de la fractura en el peroné en su pierna derecha. Además debió someterse a una operación en el hospital Militar de Paraná para reubicar su tobillo. El pasado lunes acudió a su primer control y le dijeron que va evolucionando bien. No obstante no pudieron enyesarla porque tiene quemaduras de tercer grado y debe curárselas diariamente. Además tiene algunos hematomas que están tratando de recuperar con kinesiología, porque perdió sensibilidad.
Los médicos estiman que para volver a caminar de manera normal le demandará unos 80 días. Mientras tanto sigue tomando medicación para aliviar los intensos dolores.
“Yo por suerte tengo a mi mamá que me da una mano enorme, pero tener que depender de alguien te da mucha impotencia. Me tienen que ayudar para todo”, expresó Ailín quien actualmente debe desplazarse en silla de ruedas por su casa que claramente no está adaptada para esa situación.
En cuanto al estado de su prima Lourdes Beltrame informó que permanece internada desde el primer día en Paraná. Las horas posteriores al accidente estuvo en Villaguay y luego la derivaron al hospital San Martín. También debió someterse a una compleja cirugía de reconstrucción de su pierna derecha donde los médicos tuvieron que reconectar venas, arterias y vasos porque tenía todo destruido, dado que había quedado incrustada con el caño de escape.
«Ella empezó con kinesio y un psicólogo la ayuda a sobrellevar la situación. Tienen que hacerle una nueva cirugía, pero hace unos días le descubrieron que una de sus principales arterias está tapada y tuvieron que posponerla porque empezó a tomar fiebre. En el hospital está expuesta a cualquier tipo de infección. Tiene abierto desde el tobillo hacia abajo y le colocaron unos clavos que sirven de hueso. Mientras tanto le dieron medicamentos para licuar la sangre hasta que la arteria se destape sola. Aún tiene riesgo de perder la pierna», describió sobre el actual estado de salud «Luli».
Mientras tanto los médicos le aconsejaron a la familia alquilar un departamento en la capital entrerriana -cuyos costos corren por su propia cuenta- porque aún restan unas cuantas cirugías, mientras que la rehabilitación podría llegar a durar unos dos años, si es que logran salvarle la pierna.
Pese a la gravedad del cuadro, Ailín se mostró confiada en la recuperación de «Luli»: «Ella es muy fuerte y va a salir adelante. Es re positiva. Habla todo el tiempo de que se va a recuperar. En ningún momento toca el tema de que puede perder la pierna. Es consciente y sabe todos los riesgos porque los médicos no le ocultan nada. Ahora la pudieron sacar al patio y ella comenzó a sentirse mejor, porque llevaba 23 días en la cama y se estaba empezando a lastimar», indicó.
EL ACCIDENTE
Ailín desmintió la versión de que las jóvenes habían ido a “entorpecer el operativo”, tal como lo afirmaba la gacetilla policial que daba cuenta del accidente: “Nosotros cruzamos y vimos el auto de mi primo en la avenida. Nos acercamos a preguntarle si necesitaba algo. Queríamos saber que había pasado. Hablamos con los agentes y nos dijeron que llamemos a algún familiar para que retire el auto, entonces nos comunicamos con su cuñado. La policía nos trató súper bien, no sé de dónde salió esa versión porque en ningún momento fuimos agresivas», aseguró.
Cinco minutos después de esa charla sobrevino el desastre: «Mientras llegaban a buscarlo sentimos el impacto que no nos dio tiempo a saltar ni a movernos. Fue un segundo. Vimos un auto blanco que venía a más de 120 kilómetros por la avenida. Yo caí al piso y un policía me sostuvo la cabeza para que no me golpee contra el cordón. Él me puso las manos y se desvaneció del dolor», recordó.
Y agregó: “Fue horrible. Horacio – el conductor- se bajó y se quiso escapar. Lo único que preguntaba era por las condiciones en que había quedado su auto, porque era nuevo. No le importó que había atropellado a cuatro personas. Mientras tanto yo no me movía de al lado de Luli. Lo único que me interesaba era ella porque veía su pierna incrustada en el caño de escape. Sus gritos eran desgarradores y se escuchaban desde lejos».
Ailín se lamentó porque en ningún momento ni el conductor ni su familia se acercaron a preguntar por el estado de las jóvenes. Supone que tampoco lo hicieron por el resto de los atropellados: » Se lo tomó como una broma. Creo que no le corre sangre por las venas. Atropellaste a cuatro personas, mínimamente preguntá si están bien. No puede ser que te importe más un auto. Ahora él anda como si nada. Me contaron que ya le devolvieron el carnet para ir a trabajar y anda manejando de nuevo”.
Más adelante confesó que tiene que tomar pastillas para dormir porque «sufre muchas pesadillas» y con suerte duerme dos horas por día. Después de lo que le pasó dijo también que cree en la justicia divina y que se aferró mucho a Dios. “Tranquilamente nos podría haber matado. A nosotros nos aplastó, a los policías los hirió gravemente. Ahora estamos para contarla. Unos peores que otros pero estamos vivos y a él nunca le importó. Fue muy traumático. Intento no pensar en lo que sucedió, pero la silla de ruedas me lo recuerda todos los días».
La familia de ambas jóvenes inició acciones legales contra el automovilista, pero hasta que no termine la feria judicial no habrá novedades en la causa. Mientras tanto mantienen una perimetral para evitar cualquier tipo de enfrentamiento o represalia.
“A mi prima le arruinó la vida. Ella tiene 20 años y está en el segundo año del profesorado de Inglés. El otro día me pidió los apuntes para poder seguir estudiando y eso te parte el alma. A él no le importó nada, no sé cómo llamar a una persona así. Creo que no tiene perdón”, manifestó Ailín.
En cuanto a la resolución del caso piensa que: «mucho no se puede esperar»: «A la cárcel sé que no va a ir. Probablemente tenga que hacer tareas comunitarias. Solo estuvo detenido las primeras horas y lo liberaron. Te da mucha impotencia y me gustaría que pasen otras cosas, pero las leyes son así. No podemos esperar más”, expresó con resignación.
EL CARIÑO DE LA GENTE
Ailín no quiso terminar la nota sin dejar de agradecer el cariño que reciben ella y su prima a diario por parte de la gente: “Es impresionante el apoyo que nos brindan. Todos los días nos preguntan como estamos y nos envían fuerzas. Yo dejo el celular en silencio y trató de contestar los mensajes de a poco. Se re interesan por nosotras y estamos súper agradecidas», indicó.
Además destacó el «excelente» trato que recibieron en el hospital: «Las enfermeras fueron súper buenas y los doctores también. Todo Villaguay se ha movido muchísimo», detalló.
Por último pidió a la comunidad que sigan manteniendo cadenas de oración por su prima: «Tenemos que tener mucha fe en que Lourdes va a poder salvar su pierna. Yo no aceptaría otra decisión. Hay que seguir rezando por ella».
(diario Villaguay)












