
Según la entidad, los conductores están «bajo amenaza de multas y prisión para el que rompa la faja» y desde las autoridades de las localidades explicaron que «es un método preventivo para evitar contagios de coronavirus».
A esta situación la padeció un camionero entrerriano que iba desde la localidad de Maciá hacia Tucumán.
«Así tenemos que pasar la provincia de Santiago del Estero para ir a Tucumán. 400 kilómetros sin poder abrir las puertas», expresó Leandro, al tiempo que cuestionó: «Qué país generoso este. Siempre la traba al que quiere trabajar».











