La influenza aviar es una enfermedad que puede provocar graves consecuencias tanto en la biodiversidad como en la economía del sector avícola. Además, aunque el consumo de carne de ave y huevos es seguro, la enfermedad representa un riesgo sanitario en caso de contacto con aves infectadas.

Ante esta situación, el MGAP insta a productores, veterinarios y tenedores de aves a notificar de inmediato cualquier caso de mortalidad sospechosa en aves silvestres o domésticas.

Las autoridades sanitarias recomiendan prestar atención a los siguientes síntomas que podrían indicar la presencia del virus: mortalidad repentina; síntomas respiratorios; alteraciones neurológicas; hemorragias o diarrea.

Medidas de prevención y bioseguridad

Para evitar el ingreso y propagación del virus en el Uruguay, las autoridades exhortaron a los establecimientos avícolas y a los criadores de aves domésticas a reforzar las medidas de bioseguridad:

– Mantener las aves en gallineros protegidos y evitar el contacto con aves silvestres.

– Controlar el acceso de personas y vehículos a los establecimientos.

– Implementar cambios de ropa y calzado antes de ingresar a las instalaciones avícolas.

– Reforzar la limpieza y desinfección de galpones, filtros sanitarios y zonas de acceso.

– Evitar que trabajadores avícolas tengan contacto con otras aves fuera del establecimiento.

– Monitorear diariamente la mortalidad de las aves y reportar cualquier aumento inusual.

El MGAP continúa monitoreando la situación y exhorta a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales.

Fuente: El País de Montevideo