En agosto de este año se conocía la decisión del Comité Fitosanitario de la Unión Europea (UE) que prohibía la entrada de cualquier cargamento de cítricos proveniente de Argentina, luego de que nuestro país no pudiera controlar la denominada Mancha Negra (enfermedad causada por un hongo que mancha la piel de los frutos) en su producción.
Europa suspendió la compra de naranjas argentinas, por una supuesta enfermedad en la mercadería

Pérdidas por 30 millones de dólares 

Esto fue un gran dolor de cabeza, ya que la participación argentina en el mercado europeo rondaba el 25% del total, destacó Sofia Selasco en su artículo publicado en el sitio especializado “Bichos de Campo”.

Recordó que, entonces, la prohibición no afectó tanto a los grandes productores de limón, que ya estaban en el final de la temporada, sino a los “primos pobres” de la citricultura local, los productores de naranjas y mandarinas de Entre Ríos y Corrientes. Se estima que ellos perdieron envíos por unos 30 millones de dólares.